viernes, 12 de abril de 2013

¿Qué es un verdadero amigo?

Elaine S. Dalton Young Women General President


A veces nos preocupamos por tener amigos; pero tal vez deberíamos centrarnos en ser un amigo.
En el mundo de hoy, que está conectado por medio de la tecnología, la definición de lo que es un amigo ha cambiado. Quizás hoy pensemos que tenemos muchos “amigos”; es verdad, tenemos la capacidad de estar informados y mantenernos al corriente de lo que sucede en la vida de muchos de nuestros conocidos, así como de amigos actuales y pasados, y aún de gente que no hemos conocido personalmente y a quienes llamamos nuestros amigos.
En el contexto de las redes sociales, el término “amigo” se usa con frecuencia para describir a contactos más que a relaciones. Se tiene la capacidad de mandar un mensaje a los “amigos”, pero eso no es lo mismo que tener una relación personal.
A veces nos preocupamos por tener amigos; pero tal vez deberíamos centrarnos en ser un amigo.
Hay muchas definiciones de lo que significa ser un amigo. Nunca olvidaré cuando el élder Robert D. Hales, del Quórum de los Doce Apóstoles, habló sobre lo que significa ser un amigo y la poderosa influencia que nuestros amigos tienen en nuestra vida. Su definición ha tenido un impacto duradero en mi vida. Él dijo: “Los amigos son personas que hacen que sea más fácil vivir el evangelio de Jesucristo”. En ese sentido, el procurar lo mejor para otra persona es la esencia de la verdadera amistad. Es considerar a la otra persona en primer lugar; es ser totalmente honrado, leal y casto en todo lo que se hace. Tal vez sea la palabra dedicación la que revele el verdadero significado de la amistad.
Cuando mi hija Emi tenía 15 años, tomó una decisión en cuanto a la clase de amigos que tendría. Una mañana vi que su ejemplar del Libro de Mormón estaba abierto en Alma 48. Había marcado los versículos que describen al capitán Moroni: “… era Moroni un hombre fuerte y poderoso, un hombre de un entendimiento perfecto… Sí, y era un hombre firme en la fe de Cristo” (versículos 11, 13). En el margen había escrito: “Quiero salir y casarme con un hombre como Moroni”. Al observar a Emi y la clase de jóvenes con los que se relacionaba y con quienes comenzó a salir a los 16 años, pude ver que ella misma era un ejemplo de esas cualidades y que ayudaba a los jóvenes a vivir de acuerdo con su identidad como hijos de Dios, poseedores del sacerdocio, y futuros padres y líderes.
Ideas clave sobre la amistad
“Elige amistades que tengan los mismos valores que tú, a fin de que puedan fortalecerse y animarse mutuamente a vivir normas elevadas.
“Para tener buenos amigos, sé [tú] un buen amigo…
“Al procurar tener amistad con los demás, no comprometas tus normas”.
Para la Fortaleza de la Juventud, 2011, pág. 16.
Los verdaderos amigos influyen en las personas con quienes se relacionan “a elevarse un poco más alto [y] a ser mejores”. Ustedes pueden ayudarse mutuamente, en particular los hombres jóvenes, a prepararse y servir misiones honorables. Pueden ayudarse unos a otros a permanecer moralmente limpios; su buena influencia y amistad pueden surtr un efecto eterno, no sólo en la vida de aquellos con quienes se relacionen, sino por generaciones futuras.
El Salvador llamó amigos a Sus discípulos con estas palabras:
“Éste es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado.
“Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos.
“Vosotros sois mis amigos si hacéis las cosas que yo os mando.
“Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he dado a conocer” (Juan 15:12–15; cursiva agregada).
A medida que vivan y compartan el evangelio de Jesucristo, atraerán a personas que querrán ser sus amigos; no sólo un contacto en un sitio de redes sociales, sino la clase de amigo que el Salvador ejemplificó por medio de Sus palabras y Su ejemplo. Al tratar de ser amigos de las demás personas y permitir que brille su luz, la influencia de ustedes bendecirá la vida de muchos de aquellos con quienes se relacionen. Sé que al concentrarse en ser amigos de los demás, según lo definen los profetas y los ejemplos de las Escrituras, serán felices y serán una influencia positiva en el mundo, y un día recibirán la gloriosa promesa que se menciona en las Escrituras en cuanto a la verdadera amistad: “…la misma sociabilidad que existe entre nosotros aquí, existirá entre nosotros allá; pero la acompañará una gloria eterna” (D. y C. 130:2).



Fuente: https://www.lds.org

¿Por qué necesitamos el Libro de Mormón?


Hay muchas razones por las que el Libro de Mormón es importante en nuestros días.
Puede que algunas personas se pregunten por qué necesitamos el Libro de Mormón cuando ya tenemos la Biblia. De hecho, Jesucristo testificó que eso sucedería (véase 2 Nefi 29:3). Hay muchas razones por las que el Libro de Mormón es importante en nuestros días (por ejemplo, véase 2 Nefi 29:7–11). A continuación se encuentran sólo algunas razones por las cuales es esencial.

Otro Testamento de Jesucristo

Las Escrituras nos muestran un modelo que incluye el uso de múltiples testigos para establecer la verdad en la Iglesia de Cristo. El Libro de Mormón es un segundo testigo de la Biblia como testimonio de Cristo. El élder Mark E. Petersen (1900–1984), del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo una vez: “La razón principal por la cual tenemos el Libro de Mormón es que en boca de dos o de tres testigos se establecerá toda palabra (véase 2 Corintios 13:1). Tenemos la Biblia, y también el Libro de Mormón. Constituyen dos voces, dos volúmenes de Escrituras, provenientes de dos pueblos antiguos separados por una gran distancia, y ambos testifican de la divinidad del Señor Jesucristo”1. El presidente Ezra Taft Benson (1899–1994) agregó: “No podemos olvidar que el Señor mismo proporcionó el Libro de Mormón como su testigo principal”2.

La plenitud del Evangelio

Sabemos que hay “cosas claras y preciosas… que se han quitado” de la Biblia a través de los tiempos (véase 1 Nefi 13:40). El Libro de Mormón clarifica la doctrina de Cristo y establece la plenitud del Evangelio sobre la tierra una vez más (véase 1 Nefi 13:38–41). Por ejemplo, el Libro de Mormón nos ayuda a saber que el bautismo se debe efectuar por inmersión (véase 3 Nefi 11:26) y que los niños pequeñitos no necesitan ser bautizados (véase Moroni 8:4–26).

Esencial para la Iglesia restaurada

José Smith testificó que el Libro de Mormón es “la clave de nuestra religión”3. Puesto que sabemos esto, no parece una coincidencia que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se organizó el 6 de abril de 1830, sólo once días después de que el Libro de Mormón fue puesto por primera vez en venta al público el 26 de marzo de 1830. La Iglesia no se organizó hasta que la Escritura clave estuviera disponible para los miembros.
Respecto al Libro de Mormón, José Smith enseñó que “un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro”. Tiene el poder de cambiar vidas, incluso la de ustedes y las de aquellos a los que comparten el Libro de Mormón.

Una bendición en nuestra vida

Respecto al Libro de Mormón, José Smith enseñó: “que un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro”4. Tiene el poder de cambiar vidas, incluso la de ustedes y las de aquellos a los que comparten el Libro de Mormón. El presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, ha testificado: “La influencia del Libro de Mormón en la personalidad, el poder y la valentía de ustedes para ser testigos de Dios es real. La doctrina y los ejemplos de valor que contiene el libro los elevarán, los guiarán y les darán valor… El estudio con oración del Libro de Mormón edificará la fe en Dios el Padre, en Su Amado Hijo y en Su evangelio. Fortalecerá la fe de ustedes en los profetas de Dios, tanto los antiguos como los modernos… Puede acercarlos más a Dios que cualquier otro libro; puede cambiar una vida para mejor”5.

Dos testigos

“La Biblia es un testigo de Jesucristo; el Libro de Mormón es otro. ¿Por qué es tan crítico este segundo testigo? La siguiente ilustración puede ayudar: ¿Cuántas líneas rectas se pueden dibujar que atraviesen el mismo punto en una hoja de papel? La respuesta es: infinitas. Imaginen por un momento que ese punto represente la Biblia y que cientos de esas líneas que lo atraviesan representan diferentes interpretaciones de la Biblia; y cada una de esas interpretaciones representa una iglesia distinta.
“¿Pero qué pasa si en esa hoja de papel hay un segundo punto que represente al Libro de Mormón? ¿Cuántas líneas rectas se pueden dibujar entre esos dos puntos de referencia, la Biblia y el Libro de Mormón? Sólo una. Sólo una interpretación de la doctrina de Cristo subsiste con el testimonio de estos dos testigos.
“Una y otra vez el Libro de Mormón actúa como un testigo confirmador, clarificador y unificador de las doctrinas que enseña la Biblia” (élder Tad R. Callister, de la Presidencia de los Setenta, “El Libro de Mormón: Un libro proveniente de Dios”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 75).

Únete a la conversación

Durante el mes de abril estudiarán acerca de la Apostasía y la Restauración en sus quórumes del sacerdocio y las clases de las Mujeres Jóvenes y de la Escuela Dominical. La salida a luz del Libro de Mormón fue una parte importante de la Restauración. Después de leer este artículo, piensa en cómo tu vida es diferente debido a que tienes el Libro de Mormón. Podrías anotar los sentimientos en tu diario personal y considerar compartirlos con los demás, testificando en el hogar, en la Iglesia o en los medios de comunicación social. También puedes compartir tus pensamientos con otros jóvenes haciendo clic en Comparte tu experiencia a continuación.
Notas
1. Mark E. Petersen, “La evidencia de las cosas que no se ven”, Liahona, agosto de 1978.
2. The Teachings of Ezra Taft Benson, 1988, pág. 204.
3. José Smith, en la introducción del Libro de Mormón.
4. José Smith, en la introducción del Libro de Mormón.
5. Henry B. Eyring, “Un testigo”, Liahona, noviembre de 2011, págs. 68–71.



Fuente: https://www.lds.org